HISTORIA DE LA BICICLETA.

 

Una bicicleta es un velocípedo de dos ruedas iguales, de las cuales la posterior es la motriz. La bicicleta se compone de un cuadro rígido, formado por tubos de acero, aleaciones ligeras de alta resistencia o de materiales compuestos, que sirve de soporte a todos los órganos de la máquina. En su parte posterior el cuadro lleva una horquilla que sostiene él eje de la rueda delantera y que es solidaria de la dirección ; en la parte posterior tiene otra horquilla cuyos extremos ciñen el eje de la rueda trasera ; en la parte inferior van los pedales, y en el ángulo opuesto, el sillín.

Los pedales son el órgano principal de la transmisión del movimiento del eje posterior. Al pisar alternativamente cada uno de los pedales se provoca la rotación de una corona dentada, la cual engrana con una cadena que hace girar el piñón de la rueda trasera. La rueda delantera sólo es directriz.

La relación entre el número de dientes del plato y del piñón define el desarrollo de la máquina. Por ser limitado en valor absoluto el esfuerzo ejercido sobre los pedales, hay que disponer de varias combinaciones (hasta 16 actualmente ) para vencer las variadas resistencias debidas al perfil de la carretera. Por esta razón se monta un cambio de velocidades. Las ruedas constan de una llanta unida al cubo por unos radios metálicos y están calzadas con neumáticos (o tubulares si se trata de bicicleta de competición ).

En un apartado de la obra ” Codez Atlanticus ” de Leonardo da VincBoceto de Da Vincii ya aparecía un dibujo de una bicicleta. Leonardo ya pensó en una transmisión de cadena como en las que se utilizan en la actualidad. Estos dibujos fueron dispersados por el tiempo y quedaron recopilados sin orden ni concierto en la biblioteca Ambrosiana de Milán.

300 años después el Conde Mede de Sivrac materializó un invento mucho más rudimentario que el de Leonardo para divertimento de la nobleza por las calles de París. El artefacto que data de 1790 estaba construido con dos ruedas de madera alineadas, montadas en las extremidades de una vigueta de un metro de largo, sin manillar que permitiese establecer la dirección, y sin pedales. Poco a poco, fue mejorándose la rudimentaria construcción inicial hasta llegar a lo ideado por el DraisianaBarón Karl-Friedrich Christian Ludwing von Prais. El aparato tenía un sistema de dirección móvil que facilitaba cualquier maniobra sin necesidad de detenerse. La Drasiana, así se llamó a esta bicicleta, tenía además sillín, cosa que era de agradecer entre los usuarios. Los primeros compradores fueron nobles que popularizaron en su entorno la Drasiana.

Los inventores dieron rienda suelta a la imaginación y comenzaron a hacer modificaciones con más o menos fortuna. En 1819, el inglés Denis Johnson cambió la madera por el hierro ; con el hobby horse se ganó consistencia y seguridad. Aquello no parecía suficiente ni satisfacía las necesidades de locomoción reservadas a la tracción animal.

Aunque las competiciones de draisianas fueron muy populares en Francia, todavía no podía hablarse de ciclismo.

En 1838 un herrero escocés, Kirkpatnck MacMillan, hizo realidad por primera vez la tracción de la rueda acoplando cigüeñales al eje, el cual a través de dos bielas se accionaba con dos pedales situados en el cuadro. En 1861, McMillanErnest Michaux decidió dotar de unos pedales a la rueda delantera de una vieja draisiana. Aunque el descubrimiento fue de suma importancia, tropezó con un grave problema que durante cierto tiempo resultó infranqueable; no había forma de mantener el equilibrio con el movimiento a pedales. Ernest se dio cuenta de que la máquina de dos ruedas sería estable siempre que fuera a una velocidad suficiente ; el lento aprendizaje resulto efectivo .

Se reconoce a Michaux como el precursor del velocípedo aunque se deben citar nombres como Philip Moritx o Galloux que construyeron bicicletas a pedales para uso particular. Hay referencias más antiguas halladas en jeroglíficos egipcios en los que se describe a un hombre montado sobre un aparato formado por dos ruedas unidas a un potro. El inventó de Michaux, la ” Michaulina ” se empezó a producir en serie atrayendo la atención de las clases populares .

Un mecánico francés Víctor Renard diseñó una máquina con una rueda delantera de 2,5 m de diámetro con el ciclista pedaleando encima de esa desproporcionada rueda. El 31 de mayo de 1889 nació oficialmente el ciclismo de competición ; los hermanos Olivier, asociados de la fábrica de Michaux, organizaron una carrera en el parque de Saint Cloud de París con 1200 m de recorrido en la que tomaron parte 7 ciclistas. A partir de entonces comenzó la fiebre del ciclismo. En el aspecto técnico se investigaba a marchas forzadas para encontrar nuevas soluciones. La velocidad se convirtió en una obsesión. Las michaulinas eran demasiado lentas ya que en cada vuelta completa de los pedales recorrían 3.14 metros. Con lógica, los fabricantes aumentaron los diámetros de las ruedas delanteras llegándose a construir ruedas motrices de 3 m de diámetro. Todo ello fue en detrimento de la seguridad, del equilibrio y del peso llegando algunos modelos a pesar 40 Kg. Los fabricantes tendieron a homogeneizar sus máquinas. Las descomunales ruedas delanteras se redujeron a un diámetro de 1,2 metros y las traseras a 40 centímetros .

Otra fecha importante es la de 1888, cuando J. B. Dunlop sustituyó las bandas de caucho macizo de las ruedas por el neumático hinchado que facilitaba un rodaje más cómodo y rápido. En Francia, los hermanos Michelín crearon un neumático desmontable y en Italia, Giovanni Battista Pirelli hizo lo propio. Con el neumático y unas cuantas cámaras de recambio se podía ir a todas partes. Las bicicletas pesaban entre 18 y 20 kilos .

En 1903 se disputó el primer Tour de Francia con 2428 Kilómetros de recorrido. El Tour, que ha ido mejorándose con el paso de los años y se ha convertido hoy en día en banco de pruebas de sofisticadas máquinas que no superan su aprobación si no salen triunfantes de la ronda francesa, ha sido campo de experiencias y ha hecho nacer muchos prototipos .

Los ciclistas tenían que enfrentarse a enormes distancias por carreteras de polvo, barro y nieve con pesadas máquinas que carecían de cambio de marchas. En los años 20 se inventó el cambio de marchas quedando las bicicletas configuradas muy parecidas a lo conocido actualmente. Las mejoras a partir de ese momento se han centrado en la ligereza, la versatilidad y en aerodinámica.

Material extraído de la Enciclopedia ENCARTA

 
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